Frutos
Luna llena,
Que todo ilumina,
De la tierra, de Artemisa y
Efesos,
Elocuentes dulces besos,
Me trajo Melina.
Abracé, de origen lejano,
Al roble macizo,
De un brote quebradizo,
Su fruto llenó mis manos
Lo abracé muy fuerte,
Queriendo frenar el tiempo,
Detener su crecimiento,
Fijar todo en mi mente.
En el remanso nocturno,
Acaricio
Flexibles brotes,
De un sauce llorón.
¿Cuál es, la divisoria
línea,
entre humano cualquiera
y mí niña?
¿Cuál punto fijo,
entre cualquier humano,
Y un hijo?
Ya no son, mis pimpollos;
Maravillosa quimera;
En nueva primavera,
Darán sus propios frutos.
Rubi Mosch 24/01/06.
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